David Álvarez

Textos publicados por ahí que no quiero que se me pierdan

Los niños quieren ser bancarios

La mayor montaña que podría dinamitar Pablo Infante el martes en San Mamés no es la de lo imposible que parece que un equipo de Segunda B, como su Mirandés, llegue a jugar la final de la Copa del Rey, algo nunca antes visto en España. Se trata de algo de corte más sentimental. Como lo que empuja a que cientos de miles de personas que desconocían la existencia del Mirandés se hayan emocionado cada noche que eliminaban a un equipo de Primera, e incluso temblaba con las arremetidas de últimos minutos en las que remontaba, o parecía remontar, algunos de esos partidos. Sueños de fútbol de quienes juiciosamente los abandonaron a tiempo, pero que pueden desempolvarlos sin riesgo en las noches de Copa. Cualquier empleado de banca podría haber jugado una semifinal contra el Athletic, si hubiera querido. Eso han pensado muchos. Aunque cualquiera no puede ser ya empleado de banca. O empleado.

He ahí el verdadero giro provocado por Pablo Infante, con quien muchos han igualado estos días el regate y el disparo de larga distancia que recuerdan que lucían en el patio de su colegio. Eso es lo que se solía soñar: uno mismo sobre la hierba de Anduva, tirando amagos, marcando goles. Con la cabeza rapada y el brazalete de capitán. Con el miedo derramado sobre los ojos de los gigantes de enfrente. Hasta que se conoció uno de los elementos de su grandeza, esos madrugones para abrir la sucursal de Cajacírculo de Quincoces de Yuso. Una grandeza en el momento equivocado.

Porque la realidad, con sus subprimes, ha dado una vuelta perversa, de tal forma que ahora parece más al alcance jugar una final de la Copa del Rey que llevar en el bolsillo las llaves para abrir una sucursal bancaria a las ocho de la mañana. Por no decir una caja. Muchos desean aún ser Infante, como siempre, pero en el reverso de esa gloria de salir a hombros. El que duerme en el pupitre sobre el que sellan las pólizas. También sueño de fútbol.

(Publicado en ABC el 6/2/2012)